miércoles, 18 de mayo de 2022

Principales consecuencias en educación durante pandemia por COVID-19

 


El derecho a la educación ha sido uno de los más vulnerados durante la pandemia causada por la COVID-19, provocando graves consecuencias en su aprendizaje, desarrollo y acceso a oportunidades de educación.

La modalidad virtual ha sido la opción para dar continuidad al proceso de aprendizaje, pero estas no son accesibles para millones de niñas, niños y adolescentes, principalmente las y los que viven en condiciones de pobreza.

 

                

 

RETROCESO EN EL APRENDIZAJE

 Los niños aprenden menos y con mayor dificultad: 5 de cada 10 niños consideran que aprenden poco durante la pandemia. Especialmente las madres, padres y cuidadores de las y los de entre 11 y 14 años, y de niñas y niños que presentan alguna discapacidad o enfermedades crónicas creen que aprenden poco.

·       ·71% de los niños en hogares vulnerables no tienen suficiente acceso a internet.

·        · 49% No entienden la tarea.

·         ·25% no tienen apoyo en casa para sus actividades.

                            

 

DIFICULTAD PARA ACCEDER A RECURSOS EDUCATIVOS

El cierre de escuelas ha impedido la entrega de libros de texto y otros materiales educativos para reforzar el aprendizaje de niños desde casa, insumos extremadamente necesarios, principalmente para niños con acceso limitado o sin él a internet.

·         50% de niños encuestados requieren material didáctico.

·         40% necesitan asesoría.

·         15% de las y los cuidadores declaran que tienen problemas para pagar los     recursos de aprendizaje.

 

    

 

 Aumento del abandono escolar

Aunque aún no hay cifras sobre el abandono escolar en Latinoamérica durante la pandemia, fuentes consultadas por BBC Mundo en escuelas y organizaciones que trabajan en barrios pobres o zonas alejadas, dicen que hay estudiantes que abandonaron las clases en los últimos meses a raíz de la pandemia.

Aún no hay estadísticas regionales, pero los expertos estiman que durante la pandemia aumentará la tasa de abandono escolar.

"El mayor problema es que algunos de esos estudiantes no van a regresar", porque algunos se integran directamente al mercado laboral o las niñas se quedan en la casa ayudando a cuidar a los familiares que necesitan asistencia.

 

El cierre prolongado de escuelas, así como las carencias para acceder a tecnologías amenazan el aprendizaje de millones de niños en México y el mundo. Las consecuencias no solo las veremos en los próximos meses, también en los años venideros, cuando seremos testigos de la profundización de diversas problemáticas sociales.

 

                                                                                                          Autor:Pérez Bravo Jordan

martes, 17 de mayo de 2022

Anosmia y Ageusia

 Anosmia y Ageusia

La anosmia es la toral incapacidad para detectar olores. Por otro lado la ageusia es la ausencia o pérdida casi completa del sentido del gusto. Normalmente no es común escuchar estos nombres, sin embargo son trastornos que sufre tanto el olfato como el gusto que suceden como síntomas comunes del SARS-CoV-2. Pese a no ser síntomas habituales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 4 de cada 10 pacientes suelen padecerlo según el estudio de la seroprevalencia EneCOVID de ISCIII. La anosmia aparece con mayor frecuencia en la primera semana de la enfermedad, y puede ir acompañada de fiebre y tos.

¿Por qué se causa la pérdida del gusto y el olfato a causas del SARS-CoV-2?

En palabras de la Dra. Ángeles Fortea "No sabemos si se debe a la lesión local nasal o porque a través del bulbo olfatorio se alcanza el SISTEMA NERVIOSO CENTRAL. Alguna publicación recoge estudios en animales en los que muestran la predilección del virus SARSCOV2 con los receptores ACE2 del pulmón, que a la vez también están presentes en el epitelio nasal". Sin embargo aún no es claro el mecanismo encargado de la pérdida del olfato.

Por otro lado, se ha planteado la hipótesis de que los tejidos orales pueden contener células huésped de SARS-CoV-2; esto, debido a que la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2) se ha identificado como el receptor celular del SARS-CoV-2. Los receptores de la ECA2 se expresan en la membrana mucosa de toda la cavidad oral, particularmente en las células epiteliales de la lengua, esta alteración provocada por el SARS-CoV-2 podría explicar la pérdida de la modulación de la percepción del gusto, sin embargo aún es escasa la evidencia.)

La pérdida de olfato y gusto por COVID-19 afecta más a las personas jóvenes y las mujeres.

Según los estudios realizados en diferentes países afecta entre un 5 a 85% de las personas infectadas por el coronavirus. Investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS han analizado la prevalencia de este síntoma en varios subgrupos de pacientes y los estudios concluyen que más de la mitad tienen pérdida de olfato o del gusto y, de estos, en más del 90% en deterioro se produce en los dos sentidos.

En un estudio coordinado por los Dres. Mullol y Alobid se evaluaron la frecuencia y la gravedad de la disfunción del olfato y/o del gusto (DOG) en pacientes con COVID-19 y su relación con características demográficas, ingreso hospitalario y con otros síntomas o enfermedades. En el primer estudio, publicado en el Journal of Investigational Allergology and Clinical Immunology, se evaluaron los datos de 846 pacientes y 143 controles de 15 hospitales españoles. Se observó que la DOG fue dos veces más común entre pacientes con COVID-19 en comparación con los controles. Más de la mitad de las personas con COVID-19 presentaban una pérdida grave del olfato (53.7%) o del gusto (52.2%) y, de estos, en más del 90% el deterioro afectó los dos sentidos.

¿Existen tratamientos para la pérdida del gusto y el olfato por COVID-19?

Hasta la fecha no hay evidencia de que haya terapias efectivas en pacientes con anosmia relacionada con Covid-19. Sin embargo, los profesionales recomiendan un entrenamiento olfativo que implique la repetición y exposición de un conjunto de olores (limón, rosa, clavo y eucalipto) durante 20 segundos cada uno, dos veces al día, durante al menos 3 meses. El citrato de sodio intranasal, la vitamina A intranasal o el omega-3 serían otras opciones terapéuticas.

En cuanto a la alteración del gusto, se han planteado diversas hipótesis. Una es que se puede alterar las células y circuitos involucrados en el procesamiento quimiosensorial de las células de las papilas gustativas u otra es que el principal componente de la ageusia es la propia alteración del olfato, lo cual impide la elaboración de la sensación subjetiva que se denominada sabor.

Pérdida del gusto y olfato con ómicron

Más de dos años desde la aparición del SARS-CoV-2, “las alteraciones del olfato y del gusto siguen siendo síntomas de la covid-19 provocadas por la variante ómicron, aunque con menos frecuencia que en las anteriores variantes”, expone Pablo Parente, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), y cita el estudio ZOE, publicado este mes en The Lancet, con Cristina Menni, del King’s College London, como primera autora, donde “la prevalencia de alteraciones del olfato en pacientes infectados por la variante ómicron es del 17%, frente al 52% con la variante delta”.

Las investigaciones realizadas a lo largo de este tiempo aportan más información sobre las causas que relacionan el SARS-CoV-2 con estos síntomas. “Se ha observado que el neuroepitelio olfatorio expresa ACE2 y TMPRSS2, que son las proteínas de membrana a las que se fija el SARS-CoV-2 para introducirse en la célula”, explica el otorrinolaringólogo. “Sin embargo, ni las neuronas sensoriales olfatorias ni las neuronas del bulbo olfatorio expresan estos genes, que sí se expresan en las células de soporte, las células madre y las células perivasculares. El daño de estas células conduce a la alteración del proceso de olfacción, bien impidiendo que las moléculas se unan al receptor específico de la neurona sensorial (lo que supondría un daño leve y de corta duración) o bien lesionando secundariamente las neuronas. La severidad del daño producido se reflejaría en la intensidad de la alteración olfatoria y en su duración”.

La irrupción y expansión de la variante ómicron no ha supuesto grandes cambios en las características clínicas de la infección en el área de la ORL, comparada con la variante delta, “salvo que el dolor de garganta es más frecuente y la pérdida de olfato menos prevalente en las personas infectadas por ómicron. Sin embargo, si se compara con las primeras variantes, tanto la variante delta como la ómicron tienen una mayor expresión clínica en nuestra área, presentando de forma frecuente rinorrea (80%), obstrucción nasal (70%), estornudos (60%) y disfonía (42%)”.


Autor: Alí Jaén Carmona

lunes, 16 de mayo de 2022

Lo que hay que saber sobre la vacuna de Oxford/AstraZeneca contra la COVID-19

¿Quién puede vacunarse?

El Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre inmunización (SAGE) de la OMS ha publicado recomendaciones provisionales relativas al uso de la vacuna contra la COVID-19 de Oxford/AstraZeneca (vacuna ChAdOx1-S [recombinante]).

Se recomienda vacunar a las personas con comorbilidades que se ha constatado que aumentan el riesgo de sufrir una forma grave de COVID-19, en particular obesidad, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y diabetes.

Si bien se requieren más estudios para las personas con VIH o con afecciones autoinmunitarias o que están inmunodeprimidas, quienes se encuentren en esta categoría y formen parte de un grupo para el que se recomienda la vacunación podrán vacunarse tras recibir información y asesoramiento.

Se puede ofrecer la vacuna a las personas que hayan pasado la COVID-19. Ahora bien, puede que estas deseen postergar su vacunación hasta seis meses después de la infección por SARS-CoV-2, para que se vacunen primero otras personas que puedan necesitarlo más urgentemente. En caso de que haya variantes preocupantes en circulación, cabe reducir este aplazamiento a 90 días.

La vacuna puede ofrecerse a una mujer lactante que forme parte de un grupo considerado prioritario para vacunarse. La OMS no recomienda interrumpir la lactancia tras la vacunación.

¿Deben vacunarse las mujeres embarazadas?

Las mujeres embarazadas pueden vacunarse si los beneficios superan los posibles riesgos de la vacuna.

Por ello, las embarazadas con riesgo alto de exposición al SARS-CoV-2 (por ejemplo, personal de salud) o con comorbilidades que aumentan el riesgo de sufrir una forma grave de la enfermedad, pueden vacunarse en consulta con su proveedor de atención de salud.

¿Para quién no está recomendada la vacuna?

Las personas con antecedentes de reacción alérgica fuerte a algún componente de la vacuna no deberían vacunarse.

No se recomienda la vacuna para menores de 18 años, a reserva de los resultados de nuevos estudios.

¿Cuál es la dosificación recomendada?

La dosificación recomendada es la siguiente: dos dosis administradas por vía intramuscular (0,5 ml cada una) separadas por un intervalo de entre 8 y 12 semanas.

En países que todavía no hayan conseguido una elevada cobertura de vacunación de los grupos muy prioritarios y en los que concurran una elevada incidencia de casos de COVID-19 y limitaciones en el suministro de vacunas, cabe contemplar la instauración de intervalos más largos, esto es, de hasta 16 semanas. La OMS recomienda centrarse ante todo en conseguir una elevada cobertura con la primera dosis, ampliando para ello el intervalo entre dosis, y al mismo tiempo seguir tratando de lograr la máxima cobertura posible de administración de la segunda dosis a los colectivos vulnerables en presencia de variantes preocupantes, en particular la variante delta.

¿Es posible mezclar  esta vacuna con otras vacunas?

El SAGE acepta, como pauta primaria completa, dos dosis heterólogas de vacunas contra la COVID-19 que estén incluidas en la lista OMS de uso en emergencias.

Para los países que se planteen el uso de pautas heterólogas, la OMS ha formulado recomendaciones destinadas a asegurar que una pauta heteróloga ofrezca una capacidad inmunógena o eficacia vacunal equivalente o favorable en comparación con las pautas homólogas.

Las recomendaciones sobre la vacuna de AstraZeneca también han sido modificadas para señalar que, tras la administración de una primera dosis de la vacuna de AstraZeneca, cabe utilizar para la segunda dosis una de las dos vacunas de ARNm (Pfizer o Moderna), en función de la disponibilidad de una y otra.



También se puede utilizar la vacuna de AstraZeneca para administrar una segunda dosis después de cualquiera de las vacunas inactivadas contra la COVID-19 que figuran en la lista OMS de uso en emergencias (Sinopharm, Sinovac o Bharat), en función de la disponibilidad de cada producto.

¿Es segura?

Muy raramente, tras la vacunación, se ha notificado el síndrome de Guillain-Barré. Sin embargo, no se ha podido confirmar ni descartar que ello guarde relación causal con la vacuna: hacen falta estudios más rigurosos para evaluar a fondo la significación de estos eventos. La OMS seguirá estudiando las infrecuentes notificaciones que dan cuenta de este síndrome y colaborando estrechamente con los organismos nacionales de regulación para controlar los posibles riesgos.

El Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, un grupo de expertos que ofrece a la OMS orientaciones independientes y autorizadas sobre el uso seguro de las vacunas, recibe y evalúa los informes sobre eventos de seguridad sospechosos que pueden tener consecuencias internacionales.

¿La vacuna es eficaz?

La eficacia de la vacuna contra la infección sintomática por el SARS-CoV-2 fue del 76%, si bien este porcentaje se refiere específicamente a los eventos que se producen a partir del 15.º día tras la segunda dosis, con un intervalo entre dosis de 29 días.



El personal médico ante la pandemia

El personal de salud son todas las personas involucradas en actividades para mejorar la salud y comprende a quienes proporcionan los servici...